Debido a que en invierno la altura del sol es inferior que en verano, es necesario proteger los huecos (ventanas, miradores, etc.) de tal forma que en invierno el sol penetre dentro de la vivienda calentándola de forma gratuita, pero que en verano estas protecciones eviten que la radiación directa dé directamente sobre estos huecos. Tan solo con la radiación indirecta de verano, podemos iluminar perfectamente el interior de las viviendas. Por tanto los retranqueos de los huecos y los voladizos son primordiales para evitar sobrecalentarlas y reducir el consumo de los aires acondicionados o incluso evitar usarlos. Aquí os dejo unos ejemplos estupendos del uso de este mecanismo que usa a la perfección el arquitecto valenciano Fran Silvestre.