Desde que modificaron los accesos a la escuela La Milagrosa, la gente se queja de que el sol es insoportable a mediodía cuando esperan a los niños. Algunos decían que porqué no ponían toldos, pérgolas, voladizos…Lo curioso es que antes de empezar este curso, ampliaron la acera con buen criterio para facilitar la espera a tanta gente. Y digo yo, ¿no se hubiesen podido plantar unos árboles que generan una sombra natural estupenda? Si estos árboles son de hoja caduca, en invierno caen las hojas y no impiden el soleamiento, pero en verano generan sombra porque su follaje está al máximo. De esta forma no hacía falta ningún parasol adosado al colegio ocupando la vía pública. Os dejo una imagen para aclararlo un poco.