Hoy os traigo la casa Brutale, situada en un acantilado sobre el Mar Egeo, de la mano del estudio OPA. Quiero abordar dos temas interesantes que plantea esta vivienda respecto a la arquitectura bioclimática. En primer lugar, el hecho de que la vivienda esté enterrada, encastrada o como queramos llamarlo en el terreno. Esta solución, ya lo he comentado otra veces, es una solución estupenda para mantener una temperatura estable de la vivienda durante todo el año. Esto es debido a la gran inercia térmica que se consigue por el propio espesor del terreno que mitiga el efecto del gradiente térmico interior-exterior. En segundo lugar quiero resaltar la cubierta de agua que cubre toda la vivienda y que hace las veces de piscina. Ésta es una alternativa a las cubiertas vegetales que tanto me gustan, ya que el agua también aporta gran inercia térmica, con la ventaja además de que el agua tarda más en calentarse que la tierra, aumentando por tanto el tiempo de transmisión del calor al interior.
La idoneidad de que esa cubierta esté sobre un techo de cristal con la consecuente entrada de radiación, sería otro debate. Igualmente doy por sentado que el gran paño acristalado que mira hacia el mar es orientación Este. Por falta de luz no será. Espero que os guste.