Aprovechando el reciente premio Pritzker de Alejandro Aravena, quiero hablar del trabajo de este arquitecto chileno en lo referente a vivienda social. Su idea consiste en entender que la vivienda social se encuentra situada en los suburbios y las zonas periféricas de las ciudades, donde, evidentemente el suelo es más barato. Pero Alejandro Aravena considera que esto limita las posibilidades de disfrutar de las ventajas y oportunidades que ofrece estar “en” la ciudad y no “fuera” de la ciudad. Por tanto en vez de invertir en la vivienda, invierte en el suelo. ¿Como? Construyendo la mitad de la vivienda y dejando el resto a cargo de los propietarios, que en un futuro ampliarán mediante la autoconstrucción. Y tenemos ejemplos de poblados o barrios autoconstruidos por sus propietarios…las favelas. Por tanto, las viviendas construidas de esta forma permiten comprar suelo hasta tres veces más caro y por tanto estar más cerca del centro de la ciudad, aumentando las posibilidades de “oportunidades” para sus habitantes.
Este concepto aplicado hace más de 10 años se conjuga con su idea de que el diseño debe aplicarse bajo el paradigma de la “síntesis”, para de esta forma dar respuestas simples a problemas complejos. Os dejo unos ejemplos de esta vivienda social “extensible”.