Hoy os traigo un proyecto en una parcela en pendiente con unas estupendas vistas sobre la bahía de Cullera. La vivienda consigue con su diseño y la composición de sus materiales reducir la demanda energética y por tanto reducir su consumo. Mediante una envolvente de hormigón armado revestido con un SATE de corcho natural más un revestimiento con mortero a la cal y pintura al silicato conseguimos dotar de gran inercia a la vivienda, relegando el aislamiento a la parte exterior. Las cubiertas vegetales también contribuyen a esta mejora de la envolvente, sobre todo las cubieras tan expuestas en verano a la radiación solar. El diseño responde a la orientación para conseguir diferentes perspectivas desde el interior de la vivienda, protegiendo del soleamiento mediante el propio diseño de los huecos y las protecciones solares. Espero que os guste.